Colegio santiago ramon y cajal

Cómo murió santiago ramón y cajal

Santiago Felipe Ramón y Cajal investigó el cerebro en los siglos XIX y XX en España. Identificó e individualizó muchos componentes del cerebro, como la neurona y el axón. Utilizó embriones de pollo en lugar de animales adultos, lo que entonces era habitual en la investigación del cerebro, para estudiar el desarrollo y la fisiología del cerebelo, la médula espinal y la retina. Ramón y Cajal recibió el Premio Nobel de Fisiología y Medicina en 1906, junto con Camillo Golgi, por sus trabajos sobre la estructura del sistema nervioso.

Ramón y Cajal se licenció en medicina en la Universidad de Zaragoza (España) en 1873. Tras licenciarse, sirvió en los servicios médicos del ejército español y fue enviado a Cuba durante la Guerra de los Diez Años entre España y Cuba, en la que los cubanos lucharon contra el gobierno provincial español por la independencia. Tras dos años, fue licenciado al caer enfermo de malaria y tuberculosis. A su regreso a España en 1875, Ramón y Cajal se convirtió en ayudante de la facultad de medicina de la Universidad de Zaragoza. En 1878 se doctoró en anatomía en la Universidad de Madrid, donde también adquirió conocimientos profesionales de fotografía y microscopía.

Por qué es famoso Santiago Ramón y Cajal

Santiago Ramón y Cajal (1 de mayo de 1852 – 17 de octubre de 1934) fue un médico y científico español considerado el fundador de la neurobiología moderna (Sotelo, 2003). Fue el primero en informar con precisión sobre la anatomía fina del sistema nervioso. Sus hallazgos fueron fundamentales en la elaboración de la doctrina de la neurona: Cajal demostró que el sistema nervioso estaba formado por células individuales (neuronas, término acuñado por Waldeyer) conectadas entre sí por pequeñas zonas de contacto (sinapsis, término acuñado por Sherrington). Las tres estructuras anatómicas que Deiters había descrito como separadas -el cuerpo celular, el cilindro del eje (el axón) y los procesos protoplásmicos (arborizaciones dendríticas) (Fig. 2)- formaban en realidad parte de una célula nerviosa individual.

Los estudios anatómicos de Cajal se presentaron siempre en un contexto funcional (Llinás, 2003). Una de sus hipótesis más perspicaces fue que las neuronas estaban funcionalmente polarizadas, es decir, que los impulsos eléctricos se propagan desde las dendritas al cuerpo celular hasta el axón. Consideró, con razón, que las neuronas son unidades de procesamiento de la información que establecen conexiones y se organizan en redes dinámicas para cumplir sus diversas funciones. La doctrina de la neurona constituye la base de nuestra comprensión de la organización del sistema nervioso, lo que ha dado a Cajal, su principal arquitecto, la talla de científicos como Galileo, Newton y Darwin (Shepherd, 1991).

Premio nobel santiago ramón y cajal

Estimamos que el Legado Cajal alberga un total de 30.218 piezas de muy variada naturaleza. Estas piezas se han dividido en 26 grupos para su catalogación y para facilitar su estudio: 1. Archivo fotográfico (2.384); 2. Balanzas de precisión (2); 3. Cámaras fotográficas (5); 4. Correspondencia (2.584); 5. Cerámica (2); 6. Colorantes, reactivos y soluciones (387); 7. Cuadernos de notas (11); 8. Dibujos científicos2 (1.976); 9. Dibujos artísticos (2); 10. Diplomas y certificados (109); 11. Esculturas (6); 12. Fonógrafos (1); 13. Libros, periódicos y revistas (7.000); 14. Manuscritos manuscritos (1.952); 15. Encendedores de gas (3). Encendedores de gas (3); 16. Medallas, condecoraciones y premios (25); 17. Microscopios ópticos (21), cajas (5) y aparatos de microfotografía (1); 18. Micrótomos (3); 19. Muebles (20); 20. Navajas de afeitar (9); 21. Objetos personales (15); 22. Cuadros (10); 23. 23. Preparaciones histológicas3 (13.676); 24. Proyectores (4) Proyectores (4); 25. Telescopio (1); 26. Textiles (4).

En la actualidad no existe un museo para el legado de Cajal, y la mayor parte del legado de Cajal permanece en un área segura con temperatura, luz y humedad controladas. Estos tesoros de valor incalculable requieren un museo dedicado de categoría mundial, no sólo para el legado de Cajal sino también para sus discípulos. Un museo así inspiraría a la próxima generación de pensadores que también tendrán que resolver problemas complejos y aparentemente intratables. Mientras tanto, una pequeña exposición permanente que muestra una cuidadosa selección de piezas históricas del legado de Cajal está ya abierta en la biblioteca del Instituto, donde se recrea el lugar de trabajo de Cajal con las posesiones originales legadas por éste.

Citas de Santiago Ramón y Cajal

Figura 1. Reticularistas vs. Neuronistas. (A) La «teoría reticular» fue planteada originalmente por Otto Reiters y Joseph von Gerlach, aunque el reticularista más identificable a principios del siglo XX fue Camillo Golgi. (B) El «neuronismo» fue planteado inicialmente por Wilhelm His y August Forel como la «hipótesis de las terminaciones libres», aunque con la aparición de Santiago Ramón y Cajal en el campo, se convirtió en el líder indiscutible de la «teoría neuronal». La forma en que Golgi (dibujo de la izquierda: bulbo olfatorio) y Cajal (ídem de la derecha: neuronas piramidales de la corteza cerebral) ilustraron sus descubrimientos difería claramente, aunque finalmente ambos compartieron el Premio Nobel 1906. Esta fue la primera vez que el Premio Nobel de Fisiología o Medicina fue compartido por dos galardonados, algo relativamente común en la actualidad; anteriormente, dos galardonados compartieron el Premio Nobel de la Paz (1901 y 1902), y el de Literatura (1904), y tres lo hicieron en Física (1903).

La «teoría de las neuronas» de Santiago Ramón y Cajal proponía que el sistema nervioso estaba formado por células microscópicas (neuronas), cada una de ellas independiente de las demás, pero que establecían complejos patrones de conexiones (Figura 2A). Cajal estudió con gran detalle sus preparaciones histológicas y en 1891 propuso la ley de la «polarización dinámica», estableciendo que el flujo de información dentro de cada neurona se orientaba generalmente desde las dendritas hacia el axón (Figuras 2B,C: Ramón y Cajal, 1923; de Castro, 1981). Esta teoría se ilustraba con flechas que indicaban el camino seguido por los impulsos nerviosos. Ambas teorías se han confirmado desde entonces una y otra vez a medida que las neurociencias han ido evolucionando.